T111 Apartment
Barcelona, España
2018
CATEGORÍA
RESIDENCIAL / RENOVACIÓN COMPLETA
EQUIPO
Colombo Architecture
SUPERFICIE
51m2
ESTADO
COMPLETADO
FOTOGRAFÍA
Este pequeño apartamento se encuentra en la última planta, en el animado barrio de Sant Antoni .
El idea era tomar una planta vacía e irregular (las demoliciones ya se habían realizado) y transformarla en el hogar perfecto para una joven profesional italiana. La clienta pedía una zona de día en planta abierta, líneas limpias, mucha luz, un gran frente de cocina, un dormitorio doble minimalista y un baño lo más amplio posible, con luz y ventilación natural, vinculado al dormitorio pero también accesible para los invitados. El proyecto debía aportar abundante almacenaje para mantener los espacios ordenados, ser muy práctico y, a la vez, contemporáneo y acogedor.
La distribución era un reto. La planta tiene un cuerpo central estrecho con dos espacios en forma de pico en cada extremo, una vivienda de geometría compleja. La entrada y el espacio central, tipo pasillo, se convirtieron en una cocina lineal. La zona más ancha, orientada a la calle, con dos balconeras al sur, pasó a ser el espacio abierto de comedor y estar. Lo más complicado fue definir el uso y la organización del baño, el dormitorio y el almacenaje, encajados de forma muy ajustada e irregular entre la entrada y la parte posterior de la vivienda.
Nuestro objetivo era crear espacios que se sintieran lo más amplios posible, disimulando las reducidas dimensiones del apartamento. Optamos por trabajar con un concepto que acompaña las líneas diagonales del contorno existente, en lugar de luchar contra ellas, recortando los volúmenes en ángulo para amplificar la sensación de anchura.
Creamos dos volúmenes en forma de cuña con diferentes funciones, revestidos con una pasta de acabado rugoso; después, tallamos vacíos en su interior y completamos los espacios restantes con color.
Optamos por una paleta neutra de de colores apagados, con matices sutiles:un gris salvia para el interior del armario y el bloque de baño, un rosa ceniza para el nicho de la mesa de comedor y un rojo vino en el retranqueo de la entrada.
El layout seleccionado crea un filtro entre la entrada y la zona privada de noche: un volumen de textura rugosa, atravesado por un pasaje recortado en un bloque de color salvia. Este vestidor pasante, accesible por ambos lados, ofrece espacio suficiente para toda la ropa del cliente y, además, oculta el acceso al baño.
Una pasta marfil, táctil y de grano grueso, reviste el exterior del volumen de baño y vestidor, así como el otro volumen de aristas oblicuas que envuelve el comedor y la cocina, ayudando a definir con sutileza esos dos bloques generadores del concepto. Este revestimiento funciona como un eficaz sistema de aislamiento térmico y acústico que cubre todas las bóvedas catalanas del techo, atenuando el calor y el ruido procedentes de la azotea, suavizando la luz y aportando una capa táctil a parte del mobiliario a medida.
Al dormitorio se accede a través de puertas dobles. Por voluntad del cliente, es un espacio muy sencillo y sereno, con paredes texturadas: la cara interior rugosa del bloque y el muro de ladrillo, que se ha dejado visto y se ha velado con una capa de pintura clara. La parte superior del volumen de baño y vestidor disimula puertas que dan acceso a un altillo de almacenamiento, así como a los conductos y equipos del aire acondicionado.
El baño está revestido con azulejos verticales en un tono gris verdoso salvia y está diseñado para aprovechar las irregularidades. Cuenta con una ducha amplia, de forma prismática, con asiento integrado, cuyo vidrio transparente deja pasar la luz al baño. Todo el mobiliario es a medida.
Los suelos y la encimera de geometría angular están realizados con finas placas porcelánicas de gran formato, con microtextura.
Un rojo oscuro define el área retranqueada de la entrada. Tres elementos de roble a medida —una caja que oculta el contador eléctrico y dos repisas diseñadas para llaves y accesorios— se encajan en el ángulo agudo entre la puerta y el bloque del armario/vestidor.
La cocina se concibió para ser amplia. Todos los electrodomésticos quedan ocultos tras el panelado en gris cálido. La encimera (del mismo porcelánico utilizado en los suelos y la encimera del baño) remata en una pequeña zona volada, cortada en ángulo, para cumplir el deseo del cliente de contar con una pequeña península para desayunos. El propio porcelánico genera un salpicadero que reviste los alféizares de las ventanas.
El desarrollo lineal de la cocina venía condicionado por la longitud y estrechez del espacio, pero los módulos a medida situados frente a los muebles de cocina también alojan parte del menaje y los materiales. Varios cajones profundos quedan ocultos en este mueble bajo, a modo de banco, revestido con pasta rugosa y rematado en el mismo roble que el pavimento.
In En el comedor, ese mismo mueble bajo se transforma en un banco que acompaña a la mesa. Este asiento también funciona como almacenamiento tipo arcón. La zona se define mediante un nicho, pintado en un rosa apagado, iluminado por una línea LED oculta en su parte superior. Este retranqueo se talla en un plano oblicuo que, en su otro extremo, enlaza con la cocina.
Se recuperaron las dos grandes aperturas de fachada del salon, y se renovaron sus ventanas, como las del resto de la vivienda. El muro de ladrillo original tras la zona de estar se rescató primero y después se suavizó mediante una pintura blanquecina.